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Japoneses IX

Japoneses IX

EUGENIO MONTORO AYBAR

2025

Bolígrafo y lápiz/Papel pegado a tabla

Tamaño 12,5 x 20 cm

  • Сoncepto del dibujo

    La obra «Japoneses IX» se adentra en el tramo de desenlace de «Acto III. El código de los dibujos a bolígrafo (los mensajes secretos)», conjugando de manera sintética dos de los grandes dispositivos plásticos y temáticos del proyecto: el soporte fiduciario como registro material de transacción y la poética de la intimidad encarnada en el arquetipo del gato y la mariposa. Dentro del discurso expositivo, este dibujo formaliza la transición desde la herida hacia un estado de contemplación serena, donde la geisha recupera el dominio de su propia presencia.

    El soporte material: billete indonesio y memoria histórica

    Como ocurriera en Japoneses III (dólar) y Japoneses V (florín holandés), el autor recurre a un billete auténtico de época como superficie de intervención: un billete de 10 sen de Indonesia (Bank Indonesia, 1964), ilustrado en su ángulo superior derecho con el retrato grabado de una guerrillera o voluntaria armada (sukarelawati):

    • Cruce geopolítico y colonial: El billete indonesio introduce una resonancia oriental ajena al archipiélago nipón, trazando paralelismos invisibles entre luchas históricas de resistencia, tramas de comercio y la circulación de cuerpos en el sudeste asiático.

    • El valor nominal resignificado: La tipografía bancaria («10 SEPULUH SEN») y las filigranas de seguridad quedan semiocultas por el dibujo y la caligrafía, rebajando el poder del dinero frente a la soberanía del relato íntimo que se inscribe sobre él.

    Análisis compositivo y figuras

    • El retrato de la geisha (La mirada dueña de sí): A la izquierda se sitúa una joven de rostro ovalado, piel luminosa con mejillas suavemente sonrosadas y labios carnosos en carmín. Su peinado tradicional se enriquece con flores rosadas, cuentas esmeralda y una gran mariposa ocre posada a modo de tocado vivo. Su mirada, de ojos verdes límpidos, se orienta con templanza hacia el espectador: ya no hay el espanto de Japoneses II o VII, sino una dignidad sosegada que contempla su propio destino.

    • El gato atigrado (Guardián del silencio): A la derecha, un gato de pelaje grisáceo y ojos esmeralda descansa en actitud recogida, mirando con atención viva hacia el frente. Reaparece así el motivo recurrente del felino —presente en Japoneses V y Japoneses VIII— como testigo mudo, símbolo de refugio emocional y protector de los secretos no revelados.

    • El perfilado cerúleo: Ambos motivos principales (la mujer y el gato) están silueteados por una enérgica línea en azul cobalto y cian, recurso identificador de toda la serie gráfica que los recorta del fondo monetario, afirmando su autonomía frente al soporte.

    Caligrafía en bermellón: el murmullo de la noche y la ilusión

    El centro de la pieza está intervenido por una densa caligrafía japonesa trazada con rotulador rojo anaranjado, que discurre en columnas verticales sobre el billete:

    • Lectura del texto inscrito:

      «江戸の淡い光の下、京にて、芸者は夜を渡る――絹のささやきのように。門口に一匹の猫、祇園のように何も求めず立っている。彼は沈黙と真実。彼女は芸と仮初め。かすかに触れ合うその瞬間、儚さと永遠が互いを知る。時はひと時のあいだ、流れを忘れる。君の愛は、秋の芸者の声に甘く響く。»

      («Bajo la tenue luz de Edo, en Kioto, la geisha cruza la noche como un susurro de seda. A la entrada, un gato, como en Gion, no pide nada. Él es silencio y verdad; ella es arte y ficción efímera. En ese instante de roce sutil, lo fugaz y lo eterno se reconocen mutuamente. Por un momento, el tiempo olvida su curso. Tu amor resuena dulce en la voz de la geisha de otoño»).

    • Dimensión poética: El texto profundiza en la dialéctica entre la verdad desnuda (el silencio del animal) y la máscara estética (el arte de la mujer), celebrando el instante en que ambas realidades se tocan sin devorarse, suspendiendo el tiempo del dolor.

    Lugar en la dramaturgia de la exposición

    • Paz recobrada y clausura del enigma: Japoneses IX afianza el viraje hacia la curación emprendido tras las obras de violencia explícita. La belleza deja de operar como una trampa hermética sellada en resina y pasa a ser un refugio habitado por la memoria y la lucidez.

    • La geisha despojada del miedo: La convivencia de la estampa de la combatiente del billete, el gato vigilante y la geisha coronada por la mariposa condensa la tesis final del proyecto: el tránsito desde el silencio forzado de los callejones hacia una voz lírica liberada y serena.

970,00 €Precio

La Galería de Arte Nika es un nuevo espacio de arte ubicado en Málaga, justo en la orilla del mar. Las salas están perfectamente diseñadas para exhibir diferentes objetos de arte y objetos de decoración artesanos.

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