Roger Sanguino
Escultura, Pintura
El contacto con Barcelona despierta su interés por otros temas ajenos a la simbología animal. En su pintura aparece el tema del retrato, el cual desarrolla mediante una insistente elaboración de retratos de la memoria, con los que configura composiciones en forma de mosaicos.
Posteriormente, sus retratos se despojan de esos fondos de los que emergen. El personaje retratado evidencia formalmente un cierto carácter volumétrico. Es entonces cuando siente la inquietud o la necesidad de que esos personajes den el salto a las tres dimensiones. Sus estudios de escultura le proporcionan la información teórica y técnica para comenzar a construir un discurso escultórico, una labor que continúa desarrollando en la actualidad.
Con el Cuerpo como anclaje, su obra más reciente forma parte de una investigación que gira en torno al ser humano, en la que explora temas como la mente, el lenguaje corporal, lo particular y lo universal, la relación con el otro, el tiempo y el retrato; conceptos que se unen a aspectos formales como la importancia del dibujo, que da forma a la estructura de su obra, actuando dentro y fuera de la forma mediante la intervención de cuerdas de piano, alambres, varillas y redes de acero. Se trata de un dibujo tridimensional que recorre el espacio, incorporando el vacío a la obra; un dibujo ligero que dialoga con el volumen atravesándolo o envolviéndolo, estableciendo límites y espacios, y generando estructuras a modo de retícula.










