Antonio Yesa
Escultura
Su método artístico se basa en un diálogo constante entre el «polo de la cultura», expresado en la precisión geométrica y el cálculo ingenieril, y el «polo de la naturaleza», que se manifiesta en los ritmos biomórficos y la dinámica del crecimiento.
Un lugar especial en la práctica del escultor lo ocupa el trabajo con el material. Tras recorrer el camino desde los volúmenes macizos de hierro y plomo hasta las construcciones actuales de acero inoxidable, Yesa ha aprendido a despojar al metal de su rigidez natural. El uso de chapas de acero con distintos grados de pulimento y el específico efecto moiré le permite integrar la luz y el reflejo en la propia estructura de la obra, transformando la escultura en un objeto vivo y vibrante. Un rasgo característico de su estilo son las finas varillas metálicas que crean una suerte de «dibujo aéreo» alrededor del volumen central. Estas líneas no solo delimitan el contorno, sino que conforman un espacio habitable, invitando al espectador a una co-creación mental.
El reconocimiento de Antonio Yesa está avalado por numerosas exposiciones individuales, entre las que destaca la gran muestra en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga (CAC Málaga), así como por su participación activa en ferias internacionales de arte. Sus obras monumentales se han convertido en parte integrante del paisaje urbano de muchas ciudades andaluzas, transformando plazas de Benalmádena o Alhaurín de la Torre en galerías al aire libre. Heredero de la tradición de maestros como Jorge Oteiza y Julio González, Yesa crea un lenguaje visual único donde la comprensión clásica del equilibrio y la «sección áurea» se encuentra con las búsquedas actuales en el ámbito del espacio expandido y la estética contemporánea.













